Primero déjeme decirle que el enojo no es pecado, el pecado se da cuando no controlamos el enojo y descuidamos nuestro hablar o accionar o bien cuando dura mas de un día. Si el enojo fuera pecado, Jesús habría pecado, pues el se enojo. Es incorrecto considerar todo enojo como malo. En el caso que usted menciona puedo imaginar a un padre por momentos desesperado gritando a sus hijos que le obedezcan o regañándoles para ello. La Biblia dice que la blanda respuesta quita la ira mas la Palabra áspera hace subir el furor. Si usted grita a sus hijos ellos se enojaran más. Si usted responde con la mayor calma posible sin duda que el dialogo se dará mas rápidamente. Debemos recordar algunas pautas para no llegar a gritarle a nuestros hijos.
-Establezca reglas bien claras para sus hijos en todos los aspectos: hora de dormir, hora de hacer tarea, de jugar.
-Este de acuerdo con su esposa en esas reglas para que los hijos sepan que ambos padres darán las misma respuesta.
-Cuando su hijo cometa algún error, antes que otra cosa investigue bien la causa y si es necesario reconvéngale cariñosamente a no volverlo a hacer.
-Si su hijo insiste en su rebeldía, hable nuevamente con el haciéndole ver su error y diciéndole lo que espera de el y quítele algunos privilegios como ver televisión o jugar un día. Nunca afecte sus estudios o su relación con Dios.
-Si persiste en surebeldíao mal comportamiento es necesario algún castigo físico (si el niño esta en edad para ello) o bien algún aumento en la perdida de sus privilegios como una semana sin televisión o juegos o amigos.
-Recuerde que toda disciplina es para restaurar al joven, para hacerle entender su error. De esta manera evitara gritar a sus hijos, pues establecerá reglas claras que le permitirán no desesperarse al grado degritarles.
-Por ultimo, si usted le grita a sus hijos le aconsejo que se disculpe con ellos, le aseguro que elloslo comprenderán y usted dará el ejemplo de humildad que ellos necesitan ver.
