Finanzas

Las Finanzas del Cristiano

Finanzas. Se define como el arte, la ciencia de administrar dinero, casi todos los individuos y organizaciones ganan u obtienen dinero y gastan o invierten dinero.

El cristiano tiene una ventaja en cuanto a la administración de su dinero: la dependencia de Dios. Si utilizamos bien esta ventaja, tendremos menos problemas en la administración de nuestro dinero.

Sin embargo, para muchos cristianos es un área muy endeble que en ocasiones llega a afectar nuestras relaciones (familiar, iglesia, créditos, negocios, etc.) y en muchas veces aun nuestra vida espiritual.

Dios, conociendo perfectamente la naturaleza humana, estableció el diezmo. El Diezmo (heb. ma’asLr, “décima parte”; gr. dekát’, “décimo”, “diezmo”) es la décima parte de las ganancias que Dios reclama como suya (Levítico 27:30) para que “no se te ocurra pensar: Esta riqueza es fruto de mi poder y de la fuerza de mis manos” (Deuteronomio 8:17), cuando en realidad era Dios quien se los daba para conseguirlos (v. 18). Devolviendo el diezmo, el hombre reconoce que es un administrador de las cosas de Dios, el dueño de todo. El Señor no necesita el apoyo financiero del hombre, porque de él es el mundo y su plenitud (véase Salmos 50:10-12). Pero el hombre, particularmente en su estado pecaminoso, tiene una necesidad urgente y constante de recordar que Dios es la fuente de “toda buena dádiva y todo don perfecto” (Santiago 1:17).

El diezmo nos ayuda a recordar que dependemos de Dios y que El es el dueño de todo. Por tanto debemos ser buenos administradores.

Esta administración comienza en nuestro hogar.

Como hacer un presupuesto familiar:

Realizar un presupuesto familiar simplemente consiste en elaborar un listado de todos los gastos que se efectúan al mes. Luego haz otro listado de tus ingresos. Finalmente, resta los gastos del total de los ingresos.

Si el saldo es negativo (es decir no te alcanza con tu ingreso cubrir los gastos) evalúa tus gastos, asigna una prioridad a cada uno de los gastos y verifica si puedes evitar los de menor prioridad.

Sin un presupuesto se corre siempre el riesgo de gastar más dinero de lo debido en algunas categorías y descuidar otras, quizás de mayor importancia. Hacer un presupuesto te ayudará a tener claros los gastos mensuales de los que eres responsable y saber con exactitud dónde y cómo gastas tu dinero.

Puedes usar el siguiente formato:

Fuente de ingreso Cantidad
Sueldo mensual, quincenal, semanal o diario.
Ingresos mensuales provenientes de propinas.
Ingresos mensuales provenientes de negocios.
Ingresos mensuales provenientes de inversiones.
Ingresos mensuales provenientes de remesas.
Otros ingresos.
A)   Total de ingresos mensuales.
Gastos Necesarios Mensuales Cantidad
Renta
Financiamiento para adquirir una vivienda
Luz
Agua
Gas
Predial
Alimentos
Teléfono
Internet
Gastos de salud (medicinas y doctores)
Seguros
Adeudo a tarjetas u otros créditos. (Esto no significa que sea conveniente gastar más vía tarjetas o préstamos, sino que es necesario mantenerse al corriente con los compromisos adquiridos)
Otros Gastos Necesarios
B)    Total de Gastos Necesarios mensuales
Gastos No Necesarios Cantidad
Televisión de paga.
Otros Gastos No Necesarios.
C)    Total de Gastos Innecesarios Mensuales
Sobrante y ahorro Cantidad
D) Ahorro
E) Sobrante Mensual = A- B- C-D

Si quieres contar con un fondo de emergencia para los imprevistos, debes ahorrar, por lo menos un diez por ciento de tu dinero disponible cada mes. La meta mínima sugerida es tener dinero en efectivo (ya sea en el banco o debajo del colchón) de ser posible una cantidad igual a dos o tres meses de tu sueldo.


Algunas cosas que debes evitar.

No juegues a la lotería o cualquier otro juego de azar. Sabemos que las estadísticas dicen que las posibilidades de ganar son mínimas y sin embargo, algunos gastan dinero todas las semanas tratando de salir de la pobreza de una forma mágica (¡algunos dicen que querer ganarse la lotería es la esperanza de los flojos!)

No compres solo porque está en oferta. Haciendo esto, generalmente terminamos con la casa llena de cosas que no son una necesidad. Evita los gastos innecesarios impulsados por las ofertas. Muchísimas veces el mayor beneficiado es el que vende, no tu que compras.

Evita comer fuera de casa. Salvo contadas excepciones, el comer fuera de la casa sale más caro. Si practicamos el comer en casa no solo ahorramos dinero sino que también podemos impulsar la unión y comunicación familiar comiendo juntos en la privacidad de nuestro hogar. Quizá así podemos evitar expresiones en nuestra familia como: “ya comí, voy a mi cuarto”… o, “ya comí, tengo trabajo que hacer”… o, “ya comí, dejo mis cosas y regreso al rato”.

Leer mas consejos, conceptos y preguntas sobre las finanzas de Dios. Da click aqui.

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Metas y Visión 2010



VISION: Reynosa para Cristo

MISION: Comprometidos con Cristo para ganar almas

LEMA: Caminando y discipulando

METAS: 30 discipulos-6 celulas

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